El panda gigante dejó oficialmente la categoría de especie “en peligro” y fue reclasificado como “vulnerable” en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), un avance histórico para la protección de la biodiversidad mundial.
De acuerdo con la UICN, la población de pandas silvestres aumentó 17% en la última década analizada, alcanzando 1,864 ejemplares registrados en China durante el censo nacional de 2014. Este crecimiento es resultado de más de 50 años de esfuerzos coordinados entre el gobierno chino, organizaciones internacionales como WWF y comunidades locales.
WWF destacó que la recuperación del panda demuestra que la ciencia, la voluntad política y el compromiso social pueden revertir el riesgo de extinción. No obstante, advirtió que la especie aún enfrenta amenazas importantes, como la fragmentación de su hábitat, proyectos de infraestructura y los efectos del cambio climático.
Actualmente existen 67 reservas naturales que protegen a casi dos tercios de los pandas silvestres, además de extensos bosques de bambú que benefician a múltiples especies y a millones de personas. Especialistas coinciden en que, aunque el avance es alentador, la conservación del panda debe mantenerse como una prioridad a largo plazo.




