La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) confirmó que la rotación de la Tierra se está desacelerando de manera gradual, un fenómeno imperceptible en la vida cotidiana pero medible con instrumentos científicos de alta precisión. Como consecuencia, en un futuro extremadamente lejano, los días dejarán de durar 24 horas y alcanzarán una duración de 25 horas.
De acuerdo con estudios realizados a partir de más de 120 años de datos, la desaceleración se debe a una conjunción de factores geofísicos. Entre los principales se encuentran el derretimiento de los glaciares, la disminución de las aguas subterráneas, el aumento del nivel del mar y la redistribución de masas en el planeta, lo que altera su momento de rotación.
Otro factor clave es la influencia gravitatoria de la Luna, cuya interacción con los océanos terrestres genera fricción a través de las mareas, frenando paulatinamente el giro del planeta. No obstante, los expertos subrayan que este cambio no ocurrirá en el corto ni en el mediano plazo.
Según estimaciones científicas, los días de 25 horas aparecerán dentro de aproximadamente 200 millones de años, por lo que ningún ser humano llegará a presenciarlos. La desaceleración actual es de alrededor de 1.7 milisegundos por siglo, un ritmo tan lento que permitiría una adaptación natural de la vida en la Tierra.
Las investigaciones, iniciadas en 2024 y financiadas por la NASA en colaboración con la Universidad Técnica de Múnich y la Universidad de Toronto, también revelan que el eje de rotación terrestre se ha desplazado cerca de nueve metros desde el año 2000, en parte debido al deshielo global.
Estudios históricos indican que hace 4,500 millones de años, cuando la Tierra era joven, los días duraban apenas seis horas. Con el paso del tiempo, la formación de la Luna y diversos eventos geológicos y cósmicos fueron ralentizando el giro del planeta hasta llegar a las 24 horas actuales, establecidas por civilizaciones antiguas como la mesopotámica y la egipcia.
Aunque el cambio pueda parecer inquietante, los científicos aseguran que la humanidad —si aún existe entonces— se adaptará de forma natural a esta nueva duración del tiempo.




