Este 20 de enero, San Luis Potosí conmemora el Día de San Sebastián, una de sus fiestas patronales más emblemáticas, que reúne fe, historia e identidad comunitaria. La celebración tiene como escenario principal al barrio de San Sebastián, uno de los siete barrios tradicionales de la capital, ubicado en el primer cuadro del Centro Histórico.
Fundado en 1603 por la etnia otomí, el barrio se distingue por sus característicos colores amarillo ocre y rojo óxido, así como por una historia marcada por la convivencia indígena y la presencia de la Orden de los Agustinos, quienes ofrecieron protección, agua y tierras a los primeros habitantes. Esta relación permitió el asentamiento y desarrollo del barrio durante más de un siglo.
En 1708 inició la construcción del templo de San Sebastián, obra que concluyó en 1775 y que permanece como un referente del barroco potosino. Su arquitectura, dividida en dos cuerpos con columnas y nichos, representa un importante valor histórico y artístico para la ciudad.
El barrio ha sido cuna de personajes ilustres como la actriz María Guadalupe Villalobos Vélez y el poeta Manuel José Othón, además de haber atraído la atención de figuras históricas como el coronel Félix María Calleja del Rey. Año con año, durante la festividad patronal, el templo y el jardín se llenan de feligreses y visitantes que disfrutan de antojitos y dulces típicos, fortaleciendo la vida comunitaria.
Sin embargo, el paso del tiempo ha provocado deterioro en algunas fincas y monumentos. Ante ello, autoridades municipales informaron que el barrio de San Sebastián, junto con los demás barrios tradicionales, será objeto de intervenciones de conservación en coordinación con el Instituto Municipal de la Cantera. Como primera acción, se contempla la rehabilitación de 12 fachadas en la calle Lerdo de Tejada.
Con 419 años de historia, el barrio de San Sebastián continúa siendo un símbolo vivo de la identidad, cultura y tradición de San Luis Potosí.




