Mundo

“Marty Supreme”: Josh Safdie y Timothée Chalamet reinventan el sueño americano

La cinta es una fábula sobre la ambición, el engaño y el precio de creerse invencible.

Ambientada en el Manhattan de los años cincuenta, Marty Supreme es la nueva apuesta cinematográfica de Josh Safdie, un retrato crudo y acelerado del éxito estadounidense visto desde la marginalidad. La película sigue a Marty Mauser, un joven vendedor de zapatería con un ego desbordado y un talento excepcional para el ping-pong, que se niega a aceptar un destino ordinario y decide apostar todo por convertirse en el mejor jugador del mundo.

Inspirado libremente en el legendario campeón Marty Reisman, el personaje encarna el arquetipo del perdedor carismático tan característico del cine de Safdie: un estafador brillante, ambicioso y autodestructivo, capaz de manipular a todos —y a sí mismo— con tal de llegar a la cima. Su viaje lo lleva de Nueva York a Londres, al campeonato mundial, entre engaños, excesos y confrontaciones morales.

Timothée Chalamet ofrece una de las interpretaciones más arriesgadas de su carrera, transformando la verborrea, la arrogancia y la inseguridad de Mauser en motores narrativos. A su lado, un reparto tan insólito como atractivo incluye a Gwyneth Paltrow, Fran Drescher, Tyler, the Creator y Penn Jillette.

Respaldada por un equipo creativo de alto calibre —con Darius Khondji en la fotografía y Oneohtrix Point Never en la música—, Marty Supreme combina estética de época con energía punk. Más que una historia deportiva, la cinta es una fábula sobre la ambición, el engaño y el precio de creerse invencible. Safdie firma así uno de sus trabajos más empáticos y accesibles, sin perder la aspereza que define su cine.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba