Un 22 de enero de 1898 nació en Riga Sergei Eisenstein, una de las figuras fundamentales del cine del siglo XX y creador de un lenguaje cinematográfico que transformó para siempre la manera de contar historias en la pantalla. Director, teórico y artista visual, Eisenstein es reconocido por obras esenciales como El acorazado Potemkin (1925) y Octubre (1928), películas que retrataron los acontecimientos revolucionarios de Rusia a través de un innovador uso del montaje.
Su propuesta estética, conocida como montaje dialéctico, rompió con la narrativa tradicional al provocar emociones e ideas mediante el choque de imágenes. Influenciado por el constructivismo, el cubismo y el futurismo, Eisenstein convirtió al pueblo en protagonista y al cine en una herramienta ideológica y poética.
A pesar de la censura y los conflictos políticos que limitaron su carrera, su legado perdura hasta hoy. Sus teorías sobre el montaje, tanto visual como sonoro, siguen siendo estudiadas y aplicadas por cineastas de todo el mundo, consolidándolo como uno de los grandes arquitectos del lenguaje cinematográfico moderno.




