Ciencia

Febrero llega con un espectáculo astronómico

Planetas, eclipses y el regreso del centro de la Vía Láctea

Aunque febrero sea el mes más corto del año, llega cargado de eventos astronómicos para quienes disfrutan observar el cielo nocturno. Durante las próximas semanas se podrán apreciar fenómenos como una alineación de seis planetas, conjunciones entre la Luna y distintos cuerpos celestes, lluvias de meteoros y el regreso del núcleo de la Vía Láctea al cielo del hemisferio norte. A esto se suma el incremento en la actividad solar, que eleva la probabilidad de observar auroras en latitudes altas.

El mes inicia con la Luna llena de nieve, el 1 de febrero, que alcanzará su máxima iluminación durante la tarde. Aunque no se trata de una superluna, su salida por el horizonte al atardecer ofrecerá un espectáculo visual, cuando el satélite adquiere tonos anaranjados.

El 8 de febrero se registrará el pico de la lluvia de meteoros Alfa Centáuridas, visible principalmente en el hemisferio sur, aunque en regiones del sur de México se podrán observar algunos destellos en cielos oscuros, especialmente después de la medianoche.

Otro de los fenómenos destacados será el eclipse solar anular del 17 de febrero, visible de manera parcial en regiones del hemisferio sur como Argentina y Chile. Durante este tipo de eclipse, la Luna cubre el centro del Sol, dejando visible un “anillo de fuego” en los bordes.

En la segunda mitad del mes, el cielo ofrecerá varias conjunciones:
el 18 de febrero, la Luna creciente se acercará a Mercurio;
el 19 de febrero, Mercurio alcanzará su mayor elongación oriental, uno de los mejores momentos para observarlo tras el atardecer;
y ese mismo día, la Luna se encontrará visualmente con Saturno.
El 23 de febrero, la Luna pasará cerca del cúmulo estelar de las Pléyades, uno de los grupos de estrellas más brillantes y fáciles de identificar.

Hacia finales de febrero, se podrá observar un desfile de seis planetas: Mercurio, Venus y Saturno aparecerán juntos en el horizonte occidental al anochecer; Júpiter brillará en el cielo oriental; mientras que Urano y Neptuno requerirán binoculares o telescopio para ser apreciados.

Finalmente, el mes marca el regreso del núcleo de la Vía Láctea en el hemisferio norte. Aunque aún se verá bajo en el horizonte sureste antes del amanecer, su visibilidad irá mejorando en los meses siguientes, especialmente desde zonas con cielos oscuros y poca contaminación lumínica.

Especialistas recomiendan buscar lugares alejados de las luces urbanas y consultar pronósticos de nubosidad para disfrutar al máximo de estos eventos celestes.

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