Una de las obras más enigmáticas de Frida Kahlo, “El sueño (La cama)”, alcanzó un récord histórico al venderse por 54.7 millones de dólares en una subasta de arte surrealista organizada por Sotheby’s en Manhattan, Nueva York, convirtiéndose en la obra más cara vendida por una mujer artista en la historia.
El autorretrato, pintado en 1940, muestra a Kahlo dormida bajo el dosel de una cama mientras un esqueleto flota sobre la estructura, una imagen que ha sido interpretada como una representación de su constante reflexión sobre la vida y la muerte. De acuerdo con la casa de subastas, el esqueleto simboliza la ansiedad de la artista ante la posibilidad de morir mientras dormía, un temor ligado al dolor crónico y a los traumas físicos que marcaron su vida.
La cama es un elemento recurrente en la obra de Kahlo, ya que pasó largos periodos confinada debido a las secuelas del grave accidente de autobús que sufrió en su juventud y a las múltiples cirugías posteriores. Durante su recuperación, su familia instaló un caballete especial y un espejo en el dosel para que pudiera pintar mientras permanecía en reposo.
Con esta venta, Frida Kahlo supera el récord previo de la artista Georgia O’Keeffe y también su propia marca, establecida en 2021 cuando su obra “Diego y yo” fue subastada por 34.9 millones de dólares.
Además del impacto económico, la figura de Kahlo continúa creciendo como símbolo cultural y político. Su legado ha sido adoptado por movimientos feministas, de diversidad corporal y de libertad sexual, consolidándola como una de las artistas más influyentes del siglo XX.
Tras la subasta, la obra “El sueño (La cama)” formará parte de varias exposiciones internacionales, entre ellas muestras en el MoMA de Nueva York, la Tate Modern de Londres y otros museos de Europa en los próximos años, reforzando la vigencia del legado de Frida Kahlo en el panorama artístico global.




