Ciencia

Un neutrino récord reabre el debate sobre los agujeros negros

Una partícula detectada en el fondo del Mediterráneo podría ser la primera pista observacional de la radiación de Hawking.

Un telescopio de neutrinos instalado en el fondo del mar Mediterráneo registró recientemente una señal sin precedentes: un neutrino con una energía extremadamente alta, muy por encima de lo que producen las fuentes astrofísicas conocidas. El evento, identificado como KM3-230213A, ha abierto un debate científico sobre su posible origen y ha llevado a investigadores a proponer una explicación tan fascinante como radical: la explosión final de un agujero negro primordial.

De acuerdo con un estudio reciente, la energía del neutrino detectado —del orden de los 100 a 200 petaelectronvoltios— no encaja con los modelos tradicionales que explican la producción de partículas extremas en supernovas, núcleos activos de galaxias o estallidos de rayos gamma. El hallazgo es aún más intrigante porque otros grandes observatorios de neutrinos, como IceCube en la Antártida, no han registrado eventos equivalentes, lo que sugiere que no se trata de un fenómeno común ni constante en el universo.

Agujeros negros primordiales: reliquias del Big Bang

La hipótesis apunta a los llamados agujeros negros primordiales, objetos que habrían surgido en los primeros instantes tras el Big Bang, cuando la densidad del universo permitía que pequeñas regiones colapsaran por su propia gravedad. A diferencia de los agujeros negros formados por el colapso de estrellas, estos serían mucho más pequeños y, en consecuencia, podrían perder masa con el paso del tiempo mediante la llamada radiación de Hawking.

Esta radiación, propuesta por Stephen Hawking en la década de 1970, predice que los agujeros negros no son completamente “negros”, sino que emiten partículas lentamente hasta evaporarse. En el caso de los agujeros negros primordiales, el proceso podría culminar en una explosión final capaz de producir partículas de altísima energía, como los neutrinos detectados recientemente.

Una carga oscura y un estallido final

El estudio plantea que estos agujeros negros primordiales podrían portar una “carga oscura”, asociada a un sector desconocido de la física, lo que les permitiría permanecer casi estables durante miles de millones de años. Solo al perder repentinamente esa carga entrarían en una fase de evaporación violenta, liberando una ráfaga de partículas extremadamente energéticas.

Este mecanismo ayudaría a explicar por qué se detectan neutrinos tan energéticos de forma excepcional y no como un flujo constante, además de reconciliar las diferencias entre los datos de distintos observatorios. Los neutrinos, al interactuar muy débilmente con la materia, pueden viajar por el universo casi sin alterarse, convirtiéndose en mensajeros directos de procesos extremos ocurridos a enormes distancias.

Implicaciones para la cosmología y la materia oscura

Más allá de explicar un evento aislado, el modelo sugiere que una población de agujeros negros primordiales podría incluso estar relacionada con la materia oscura, uno de los grandes misterios de la cosmología. De confirmarse, una misma clase de objetos podría explicar tanto la existencia de neutrinos ultraenergéticos como parte de la masa “invisible” del universo.

Aunque la hipótesis es altamente especulativa, abre una vía para poner a prueba, por primera vez de forma observacional, una de las predicciones más famosas de la física teórica moderna: la evaporación de los agujeros negros. Futuras detecciones conjuntas de neutrinos y rayos gamma de altísima energía podrían ofrecer las claves para confirmar o descartar este escenario.

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