Investigadores del Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) lideran una investigación para comprender el desarrollo del melanoma acral, el tipo de cáncer de piel más frecuente en el país y que aparece en palmas de las manos, plantas de los pies y debajo de las uñas.
El proyecto es desarrollado por especialistas del Laboratorio Internacional de Investigación sobre el Genoma Humano (LIIGH) y comenzó hace una década con el objetivo de esclarecer las causas de este padecimiento, cuya incidencia en México contrasta con la baja frecuencia que presenta en Europa y Estados Unidos.
A diferencia de otros melanomas vinculados a la radiación ultravioleta, el acral tiene características particulares y suele detectarse en etapas avanzadas, lo que complica el pronóstico. En el país se registran entre 3 mil y 3 mil 500 nuevos casos de melanoma cada año, y cerca de la mitad corresponde a este subtipo, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Cancerología (INCan).
El estudio, publicado en la revista Nature, analizó muestras tumorales de 92 pacientes mexicanos mediante secuenciación genómica y contó con la colaboración de instituciones nacionales e internacionales, entre ellas el Instituto Nacional de Medicina Genómica, el Instituto Nacional de Cáncer de Brasil y el Wellcome Sanger Institute del Reino Unido.
Los resultados revelan que las mutaciones genéticas asociadas al tumor varían según la ascendencia de cada paciente. De acuerdo con la coordinadora del LIIGH, Carla Daniela Robles Espinosa, las personas con mayor ascendencia europea presentan con mayor frecuencia mutaciones en el gen BRAF, para el cual existen terapias dirigidas, mientras que en quienes tienen mayor componente amerindio predominan alteraciones en genes como KIT, cuyos tratamientos aún están en investigación.
Además, el análisis sugiere que el tumor podría originarse en distintos tipos de células pigmentarias, lo que abriría nuevas líneas de estudio sobre la respuesta a fármacos.
Para los especialistas, el conocimiento genómico resulta clave para diseñar terapias adaptadas a la población mexicana y fortalecer la investigación científica enfocada en las necesidades sanitarias del país.




