El artista mexicano Pedro Friedeberg, uno de los más importantes exponentes del arte moderno y contemporáneo en México, falleció este 5 de marzo a los 90 años, según confirmó su familia a través de redes sociales.
“Pedro murió rodeado de su familia, con mucho amor y en paz. Su familia se siente profundamente agradecida de haber podido compartir con él todo este tiempo”, señalaron en el mensaje con el que dieron a conocer la noticia.
Nacido en Florencia, Italia, en 1936, Friedeberg llegó a México cuando tenía apenas tres años. Creció en un entorno intelectual rodeado de científicos y artistas extranjeros que se habían establecido en el país.
En su juventud comenzó a estudiar arquitectura en Ciudad de México, aunque decidió abandonar la carrera para dedicarse de lleno a su verdadera vocación: el arte.
Su primera exposición tuvo lugar en 1959 en la Galería Diana, con el respaldo de la reconocida pintora surrealista Remedios Varo, lo que impulsó su carrera y le abrió paso en el mundo artístico.
La fama internacional llegó en 1962 con su obra más emblemática: la Mano‑Silla, también conocida como “Mano de Akhenatón”, una pieza que se convirtió en un símbolo del surrealismo y del diseño artístico mexicano.
A lo largo de su trayectoria, Friedeberg realizó más de 180 exposiciones individuales y recibió diversos reconocimientos, entre ellos el Premio Nacional de Artes y Literatura en 2012.
Sus obras forman parte de colecciones y museos en distintas partes del mundo, consolidando un legado artístico que marcó profundamente la historia del arte en México.




