Hoy se conmemoran 20 años de la partida del maestro Juan Soriano (1920–2006), uno de los artistas más influyentes del arte mexicano del siglo XX. Pintor, escultor, dibujante y creador de universos propios, su obra se caracterizó por una libertad expresiva que rompió con los cánones de su tiempo y apostó por una poética personal, intensa y profundamente sensible.
Desde muy joven, Soriano destacó por su talento y por su cercanía con figuras clave de la cultura mexicana, como Octavio Paz, Elena Garro, Xavier Villaurrutia y Carlos Pellicer, quienes reconocieron en él a un creador adelantado a su época. A lo largo de su trayectoria, su trabajo transitó por la pintura, la escultura monumental, el teatro y la ilustración, siempre guiado por una exploración constante de la forma, el cuerpo, la fantasía y lo simbólico.
Sus esculturas monumentales, hoy presentes en diversos espacios públicos de México, dialogan con el entorno urbano y natural, invitando a las y los espectadores a una experiencia sensible del espacio. En ellas, el cuerpo, el animal y lo onírico conviven como presencias poéticas que interpelan la mirada contemporánea.
Recordar a Juan Soriano no es solo evocar a un artista del pasado, sino reconocer una obra viva que continúa dialogando con nuestro presente. Su legado permanece como una invitación a mirar el mundo desde la libertad creativa, la imaginación y la emoción que brotan de la materia y la forma.




