Un equipo internacional de investigadores logró un avance histórico en paleogenómica al reconstruir la arquitectura tridimensional del ADN de un mamut lanudo que vivió hace aproximadamente 52 000 años, a partir de restos hallados en el permafrost de Siberia, informan medios científicos.
El descubrimiento, publicado en la revista Cell, se basa en el análisis de tejidos extraordinariamente bien preservados de una hembra de mamut que murió durante la última Edad de Hielo y quedó atrapada en condiciones de frío extremo. Gracias a que el material genético se mantuvo en un estado similar al “vidrio” natural, los científicos pudieron recuperar no sólo la secuencia genética, sino también la disposición espacial de los cromosomas dentro del núcleo celular.
Hasta ahora, los estudios de ADN antiguo se habían limitado a fragmentos dispersos que dificultaban la reconstrucción completa del genoma y el análisis de cómo estaban organizados los genes. Esta vez, usando técnicas avanzadas adaptadas como PaleoHi-C, los expertos consiguieron identificar y ensamblar los 28 pares de cromosomas del mamut, el mismo número que presentan sus parientes vivos más cercanos, los elefantes asiático y africano.
Este logro permite a los científicos no sólo comprender mejor la biología y evolución de estos gigantes del Pleistoceno, sino también abrir un nuevo campo de investigación sobre cómo funcionaban los genes en organismos extintos. Además, la reconstrucción del genoma en 3D sienta las bases para futuros estudios sobre otras especies desaparecidas y la historia de la vida en la Tierra.
Expertos señalan que, aunque estas investigaciones alimentan debates sobre la desextinción de especies como el mamut lanudo, el enfoque principal de este tipo de estudios sigue siendo comprender el pasado biológico y evolutivo, no revivir especies extintas.




