Reír más puede ser uno de los mejores propósitos para iniciar el año, y el Comedy Wildlife Photography Awards demuestra que el humor también puede ser una poderosa herramienta para la conservación ambiental. Este concurso internacional de fotografía celebra los momentos más divertidos e inesperados de la vida silvestre, al tiempo que fomenta la empatía y el respeto hacia los animales en libertad.
El certamen nació en 2025, en Tanzania, por iniciativa del fotógrafo Paul Joynson-Hicks, con el objetivo de crear un vínculo emocional entre las personas y la naturaleza a través de la risa. Desde entonces, el concurso ha crecido de manera exponencial y se ha consolidado como uno de los más entrañables del mundo.
La convocatoria es gratuita y abierta a fotógrafos de todas las edades y países, siempre bajo la premisa de no interferir ni dañar a los animales. En la edición 2025 se rompieron récords de participación, con casi 10 mil fotógrafos de 109 países, quienes enviaron imágenes protagonizadas por escenas tan espontáneas como aves bostezando, ranas en disputa territorial, monos “bailando” en la selva o leones rugiendo al unísono.
El primer lugar fue para Mark Meth-Cohn, con la fotografía High Five, tomada en las montañas de Virunga, en el Congo, donde un joven gorila parece bailar entre la vegetación. Otros ganadores incluyeron escenas de aves marinas disputando espacio, un pez sonriente asomándose desde un coral en Filipinas, ranas en pleno “ritual” y zorros en lo que parece una batalla de breakdance.




