Un sorprendente hallazgo científico ha captado la atención internacional luego de que investigadores en China descubrieran un enorme bosque subterráneo a 192 metros de profundidad, un ecosistema prácticamente intacto que podría albergar especies desconocidas para la ciencia.
El descubrimiento se realizó en la región de Guangxi, al sur del país, dentro de una formación natural conocida como tiankeng, enormes sumideros o cavernas verticales que se forman por la erosión del suelo calizo. En el interior de uno de estos colapsos geológicos, científicos encontraron un bosque completo, con árboles antiguos que alcanzan hasta los 40 metros de altura, además de una vegetación densa y diversa.
De acuerdo con los especialistas, el aislamiento natural de este entorno durante miles de años permitió el desarrollo de un ecosistema único, protegido de la actividad humana y de los cambios ambientales de la superficie. Por ello, los investigadores consideran altamente probable la existencia de plantas y animales aún no registrados por la ciencia.
El acceso al lugar fue posible gracias al uso de técnicas de exploración avanzada, como descensos con cuerdas y drones, debido a la complejidad del terreno. Biólogos y geólogos han señalado que este tipo de bosques subterráneos funcionan como cápsulas del tiempo naturales, ofreciendo información valiosa sobre la evolución de la vida y los antiguos climas de la región.
China alberga decenas de tiankengs, pero pocos han revelado ecosistemas tan complejos y bien conservados como este. El hallazgo abre nuevas líneas de investigación científica y refuerza la importancia de proteger estos espacios naturales excepcionales.




