Este día se recuerda el nacimiento del pintor Abraham Ángel (1905–1924), considerado una de las figuras más singulares del arte moderno en México, cuya breve pero intensa trayectoria dejó una huella importante en la renovación pictórica del siglo XX.
Las obras del artista se caracterizan por un estilo cercano al naif, el uso de colores vibrantes y la influencia del Método Best Maugard, elementos que revelan una sensibilidad excepcional y un lenguaje visual propio que dialogó con las transformaciones estéticas de su tiempo.
A pesar de su corta vida, el pintor desarrolló una propuesta artística en la que lo íntimo y lo cotidiano se convirtieron en imagen, consolidando una estética personal que continúa despertando interés entre especialistas y público.
El legado de Abraham Ángel puede apreciarse actualmente en las salas del Museo Nacional de Arte, recinto que resguarda y difunde parte importante del patrimonio artístico nacional. El museo abre sus puertas de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas, con entrada general de 95 pesos y acceso gratuito los domingos.



