El año 2026 inicia con una serie de fenómenos astronómicos destacados que invitan a observar el cielo nocturno durante las primeras semanas de enero, con eventos visibles sin necesidad de instrumentos especializados.
El 3 de enero, una superluna marcará el primer gran espectáculo del año. La Luna llena se encontrará cerca de su perigeo, el punto más cercano a la Tierra, lo que hará que luzca más brillante y aparente mayor tamaño. Esa misma noche, el satélite natural podrá observarse muy cerca de Júpiter, ofreciendo una vista especialmente atractiva al momento de la salida de la Luna, cuando el efecto óptico conocido como ilusión lunar intensifica su tamaño aparente. Esta Luna llena es conocida tradicionalmente como la “Luna del Lobo”.
El segundo evento relevante ocurrirá el 10 de enero, cuando Júpiter alcance la oposición, es decir, el momento en que la Tierra se sitúa entre el planeta gigante y el Sol. En estas condiciones, Júpiter se encontrará en su punto más cercano y brillante desde finales de 2024, y no volverá a verse con esta intensidad hasta 2027.
Durante las noches del 9 y 10 de enero, Júpiter será visible desde el atardecer mirando hacia el este, ubicado en la constelación de Géminis, formando un triángulo celeste con Sirio y el cinturón de Orión. Permanecerá sobre el horizonte durante toda la noche, convirtiéndose en uno de los principales atractivos astronómicos del mes




