Enero no escatima en fenómenos astronómicos y se perfila como uno de los meses más activos para la observación del cielo nocturno. El 2026 arrancó con una brillante superluna y continuará con eventos destacados como la mejor vista de Júpiter del año, conjunciones planetarias y condiciones ideales para la observación de estrellas, además de una actividad auroral prometedora en regiones de altas latitudes como Alaska e Islandia.
Los primeros días del año marcaron el tono cósmico: Sirio, la estrella más brillante visible desde la Tierra, alcanzó su punto más alto justo después de la medianoche del 1 de enero; entre el 2 y 3 de enero se produjo el pico de la lluvia de meteoros Cuadrántidas; y el día 3 ocurrió una superluna, fenómeno que sucede cuando la Luna llena coincide con su máxima cercanía a la Tierra, aumentando su tamaño y brillo aparentes.
Uno de los momentos más esperados llegará las noches del 9 y 10 de enero, cuando Júpiter alcance la oposición, situándose frente al Sol con la Tierra en medio. Esto permitirá verlo más grande y luminoso que en cualquier otro momento del año, cerca de la constelación de Géminis.
La Luna nueva del 19 de enero ofrecerá cielos oscuros ideales para observar estrellas, cúmulos y galaxias como Orión y Andrómeda. Un día después, el 20 de enero, el cometa C/2024 E1 (Wierzchos) alcanzará su perihelio, siendo visible principalmente desde el hemisferio sur.
El mes cerrará con elegantes conjunciones lunares, incluyendo encuentros con Saturno, Neptuno, las Pléyades y nuevamente Júpiter entre el 30 y 31 de enero. Durante todo el mes, la constelación de Orión dominará el cielo nocturno, convirtiendo a enero en una ventana privilegiada para mirar al universo.




