Feral: la película de un potosino que revolucionó el cine de terror en México

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Las montañas de Oaxaca albergan los restos de un refugio devastado y quemado, que alguna vez fue el hogar de un sacerdote psicoanalista que lo usó para cuidar a un niño salvaje, tratando de reintegrarlos a la sociedad. A través de diarios en video y entrevistas, la verdad de lo sucedido se revela de manera impactante.

Con esta primicia, el director potosino Andrés Kaiser entrega una de las películas de terror más espectaculares en la historia del cine mexicano. Contada a manera de falso documental, Kaiser nos adentra a las montañas de Oaxaca donde jugará un rol importante con el espectador, entre no poder dejar de ver el filme, como a la par, suplicar el que ya termine.

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Juan Felipe de Jesús González, es un hombre excomulgado por la iglesia católica, quien se va a vivir a las profundidades del bosque de la sierra oaxaqueña, ahí encontrará a un niño salvaje, en el cual, verá la oportunidad de salvar su alma. Desgraciadamente, el religioso descubrirá que cambiar un espíritu salvaje puede tener horribles consecuencias, más cuando éste ha sido desarrollado por la naturaleza y no por el hombre.

La trama se desarrolla en un entorno rural, donde las supersticiones tienen más peso que la razón, ante esta atmósfera, Feral se siente más oscura al provocar una sensación de desconfianza y malestar en todo momento, en los 101 minutos de duración, vas a sentir esa sensación en el estomago de que algo malo va a pagar, y no, no estas equivocado.

Los contrastes que se muestran a lo largo de la película entre la religión y la ciencia, a partir de las preguntas que el protagonista se hace para saber si era posible que el niño pudiera desarrollar un lenguaje o si podía convertirse en un buen cristiano, hacen único esta trama, termina siendo inevitable no cuestionarse como funciona la religión en un ambiente tan precario como en el que viven los protagonistas.

De igual manera, llama la atención la forma en la que los propios motivos que impulsan al sacerdote a querer reintegrar a este niño a la sociedad, comienzan pareciendo nobles o desinteresados, como actos normales de un hombre de fe, para después volverse obsesiones que sacan lo peor de él y de su misma naturaleza humana, con comportamientos motivados por la frustración y sobre todo, la falta de entendimiento.

Feral es una experiencia cinematográfica completa, que cuenta con una narrativa interesante y ambientes terroríficos, lo cuales cobran vida con el sonido angustiante y las imágenes escalofriantes de esta película. Imposible no cuestionarse si Juan Felipe es el bueno o el malo de la historia.

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