Una fotografía del interior de una casa en venta en Mar del Plata permitió identificar una pintura robada durante el régimen nazi hace más de 80 años, lo que ha movilizado a autoridades internacionales en su búsqueda.
La obra, atribuida al italiano Giuseppe Ghislandi (1655-1743) y titulada Retrato de una dama, perteneció al coleccionista judío neerlandés Jacques Goudstikker antes de ser sustraída durante la Segunda Guerra Mundial. La imagen, publicada por la inmobiliaria Robles Casas & Campos, mostraba la pintura colgada sobre un sofá verde en la sala de estar.
La propiedad está vinculada a la familia de Friedrich Kadgien, reconocido como el “mago de las finanzas” de las SS. Patricia Kadgien, heredera de la vivienda, no ha sido acusada, aunque su abogado informó que ella y su esposo se pondrán a disposición de la Justicia.
Los herederos de Goudstikker buscan recuperar la obra, incluida en listas internacionales de bienes culturales robados por los nazis. Interpol y la policía federal argentina investigan el caso, aunque tras un allanamiento reciente, la pintura ya no se encontraba en la residencia.
“Mi búsqueda de las obras de arte de mi suegro comenzó a finales de los años 1990 y no la he abandonado hasta hoy”, señaló Marei von Saher, nuera del coleccionista. La agencia del patrimonio cultural de los Países Bajos muestra la obra como desaparecida en su registro oficial.