Este 24 de enero se celebra el Día Mundial de la Cultura Africana y de los Afrodescendientes, una conmemoración proclamada por la UNESCO en 2019 con el objetivo de visibilizar, valorar y promover las culturas del continente africano y de las diásporas africanas en el mundo.
La fecha fue adoptada durante la 40ª sesión de la Conferencia General de la UNESCO y coincide con la adopción de la Carta para el Renacimiento Cultural de África en 2006 por la Unión Africana, lo que refuerza la importancia de la cultura como herramienta para el diálogo, la paz y el desarrollo sostenible.
Este día celebra la riqueza de las expresiones culturales africanas y afrodescendientes, que han influido profundamente en la música, la danza, la literatura, la gastronomía, las artes visuales y la espiritualidad en todo el mundo. Desde los ritmos del jazz y el blues en Estados Unidos hasta las danzas tradicionales latinoamericanas, la cultura africana ha contribuido de manera esencial a la construcción del patrimonio cultural global.
La conmemoración también busca promover la igualdad, el respeto a la diversidad y el reconocimiento histórico de comunidades que, a pesar de haber dejado una huella indeleble en diversas sociedades, han enfrentado históricamente discriminación y marginación. En este contexto, el llamado internacional enfatiza la participación de los jóvenes afrodescendientes para fortalecer sociedades más inclusivas y pacíficas.
En países de América Latina y el Caribe, la celebración es una oportunidad para reconocer las raíces africanas presentes en su identidad cultural, así como para impulsar espacios de reflexión sobre la desigualdad racial y la importancia de una memoria histórica que incluya a todos los pueblos que conforman la nación.
El Día Mundial de la Cultura Africana y de los Afrodescendientes representa, por tanto, no solo una jornada de celebración, sino también un momento para reafirmar el compromiso con la diversidad cultural, el respeto mutuo y la justicia social.



