En 1881, el pintor impresionista Claude Monet realizó Le Jardin de Monet à Vétheuil, un óleo sobre lienzo que hoy forma parte de la colección de la National Gallery of Art, en Washington.
La obra fue creada durante la estancia del artista en Vétheuil (1878-1881), un periodo marcado por la precariedad económica y la muerte de su primera esposa, Camille. En medio de esa etapa difícil, el jardín se convirtió en un refugio personal y en un laboratorio artístico al aire libre.
El cuadro representa un camino empinado bordeado de intensos girasoles amarillos, atravesado por una escalinata que conduce la mirada hacia el fondo. Entre la vegetación se distingue la figura de un niño —posiblemente su hijo Michel—, elemento que aporta una sensación de intimidad y vida familiar.
Con pinceladas rápidas y sueltas, Monet captura la vibración de la luz natural y el movimiento del aire sobre las flores y el follaje. Los tonos dorados y verdes dominan la composición, generando una atmósfera cálida y serena, fiel al espíritu del impresionismo.
Aunque el jardín más célebre de Monet es el de Giverny, sus creaciones en Vétheuil resultaron fundamentales para su evolución artística, consolidando su exploración de la luz, el color y la naturaleza como ejes centrales de su obra.




