Ciencia

Nacen los primeros ratones espaciales

Los científicos analizarán el desarrollo de las crías —conocidas como space pups— para determinar si presentan efectos a largo plazo

Un experimento liderado por el Centro de Tecnología e Ingeniería para la Utilización del Espacio de la Academia China de Ciencias logró un avance clave en la investigación espacial: una ratona que pasó dos semanas en órbita dio a luz a crías sanas tras su regreso a la Tierra, un hecho documentado con seguimiento científico completo.

La misión se llevó a cabo a bordo de la nave Shenzhou-21, que el 31 de octubre de 2021 transportó a cuatro ratones a la estación espacial china. Durante 14 días, los animales permanecieron en un hábitat especialmente diseñado para soportar microgravedad, radiación espacial y ciclos de luz controlados, antes de regresar el 14 de noviembre. El 10 de diciembre, una de las hembras parió nueve crías, de las cuales seis sobrevivieron, una cifra considerada normal para la especie.

El experimento cruzó una frontera importante: demostrar que la exposición al entorno espacial no impide procesos reproductivos fundamentales como la ovulación, el apareamiento, la implantación embrionaria y la gestación, al menos tras vuelos de corta duración. Aunque el embarazo ocurrió en la Tierra, la madre estuvo expuesta previamente a condiciones orbitales críticas.

La misión enfrentó desafíos imprevistos, como un retraso en el regreso de la nave, lo que obligó a modificar la dieta de los animales. Los investigadores recurrieron a leche de soja como sustituto temporal del alimento especializado, manteniendo estables las condiciones fisiológicas. Además, se utilizó inteligencia artificial para monitorear en tiempo real el comportamiento, la alimentación y el sueño de los ratones.

De acuerdo con la investigadora Wang Hongmei, del Instituto de Zoología de la Academia China de Ciencias, los resultados indican que “los viajes espaciales de corta duración no afectaron la capacidad reproductiva del ratón”. A diferencia de antecedentes históricos, este experimento contó con objetivos científicos claros, condiciones controladas y seguimiento antes, durante y después del vuelo, lo que lo convierte en un hito documentado.

Ahora, los científicos analizarán el desarrollo de las crías —conocidas como space pups— para determinar si presentan efectos a largo plazo y si podrán reproducirse normalmente. Estos resultados podrían ser decisivos para futuras misiones prolongadas y la posibilidad de colonias humanas autosuficientes fuera de la Tierra.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba