Ciencia

¿Pueden los gatos y los perros ser realmente amigos?

El secreto está en la socialización temprana

La idea de que los perros y los gatos son enemigos naturales es un cliché que aparece en películas, caricaturas y hasta refranes. Sin embargo, la ciencia ha estudiado la convivencia entre ambas especies y los resultados muestran que sí pueden formar lazos de amistad, aunque todo depende de factores de socialización.

Investigadores de la Universidad de Lincoln (Reino Unido) encuestaron a cientos de familias con perros y gatos en el mismo hogar. Más del 60 % reportó que ambos animales convivían de manera pacífica, e incluso jugaban y dormían juntos. Solo un 10 % señaló agresiones constantes.

El secreto está en la socialización temprana. Si los perros y gatos son presentados entre sí desde cachorros y gatitos, su cerebro asocia al otro como parte de su grupo social. Por el contrario, si el contacto ocurre en la adultez, puede haber más resistencia y territorialidad.

Otro hallazgo interesante es que los gatos suelen ser más cautelosos al inicio, mientras que los perros se muestran más abiertos. Aun así, con paciencia y refuerzo positivo, ambos pueden establecer vínculos afectivos duraderos.

La conclusión científica es clara: perros y gatos no están condenados a la rivalidad. Su relación depende de la personalidad de cada animal, el ambiente y la manera en que los humanos faciliten la convivencia.

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