En 1347, la peste negra irrumpió en el sur de Europa y se propagó con una velocidad devastadora por la península italiana, donde en algunas regiones murió hasta la mitad de la población. Durante siglos, los estudios se han centrado en la bacteria Yersinia pestis, las ratas y las pulgas como responsables directos de la pandemia. Sin embargo, una nueva investigación sugiere que el origen de la catástrofe fue más complejo y que incluso los volcanes pudieron haber desempeñado un papel clave.
Un estudio publicado en diciembre de 2025 en la revista Communications Earth & Environment vincula la llegada de la peste negra al Mediterráneo con un periodo de enfriamiento climático provocado por erupciones volcánicas. Estas erupciones habrían liberado aerosoles a la atmósfera, reduciendo las temperaturas entre 1345 y 1357, lo que a su vez afectó las cosechas y generó hambrunas en distintas regiones.
El geógrafo Ulf Büntgen, de la Universidad de Cambridge, analizó registros climáticos obtenidos a partir de los anillos de los árboles y los comparó con datos de núcleos de hielo de Groenlandia y la Antártida, donde se detectaron altos niveles de azufre, una señal típica de actividad volcánica. A esta evidencia científica se sumaron registros históricos que describen fenómenos astronómicos inusuales, posiblemente causados por partículas volcánicas en la atmósfera.
El enfriamiento y la escasez de alimentos obligaron a ciudades-estado como Venecia y Génova a intensificar la importación de cereales desde regiones como el norte de África y el mar Negro. De acuerdo con los investigadores, estas rutas comerciales pudieron facilitar el transporte de pulgas infectadas en barcos cargados de grano, acelerando así la propagación de la peste.
Los expertos coinciden en que la pandemia fue resultado de una combinación excepcional de factores climáticos, sociales y biológicos. Este enfoque interdisciplinario, que une historia y ciencia climática, permite comprender mejor cómo los cambios ambientales pueden influir en la propagación de enfermedades, una lección que sigue siendo relevante en la actualidad.




